jueves, 22 de julio de 2010

I

Morfeo eligió su preferida

y ella partió hacia su morada

secundada por duendes y hechiceras.

Ese domingo veinte

de seis menos cuarto de la tarde

su extraviado cuerpo vistió hilos dorados.


Un trueno desnudó su voz.


Su nombre se expandió en

porciones de silencios.

2 comentarios:

BLANCA CORREA dijo...

Gracias Diana por pasear tu mirada por los poemas y enviarme un mensaje.Lo voy a colocar donde corresponde que es en este espacio.Espacio apalabrado...
"Negrita
Intenté publicar un comentario en tus poemas para tu hermana, porque me parecieron hermosos, conmovedores y llenos de amor, pero la tecnología pudo conmigo.
Besos"

BLANCA CORREA dijo...

Gracias Raquel por devolverme la mirada...es hermoso sentir que llegamos a las personas y que nuestra palabra se desliza en ellas. A vos que hace tanto nos conocemos y hemos transitado un tiempo juntas te agradezco tu escrito, y te pedí permiso para copiarlo y lo hice tal cual lo recibí porque soy respetuosa del formato y las palabras utilizadas por su autor/a. Te mando un enorme abrazo apalabrado.
Blanca



Hola Blanca:

Acabo de llegar a casa y abri mi correo, no suelo hacerlo siempre.

Encontre tu invitacion y me subi a ella. Tu pagina es simple, honda y

bella como esos cerros y valles que extrañas, revela el dolor amoroso

por la perdida que sufriste. Me emociona que apesar del tiempo que ha

pasado me hayas tenido en cuenta para compartirlo.

No se si este mensaje puede llevarte algo de consuelo. (Mis palabras no

son tan bellas como las tuyas pero si sentidas y sinceras).

Te mando mi mas calido y fraternal abrazo

Raquel