Desnudar la mirada y permitirle gritar

"El poema cesa de ser comunicación para volverse contacto" Julio Cortàzar //
Bienvenido/as a este espacio de resonancias y complicidad con la poesía, con la palabra enunciada y anunciada. Algunas ternuras andan por acà . . .

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Después de vos


Puedo oler los huesos
en el fin de todos los minutos rotos,
en ese silencio de aquella madrugada
inconclusa.


Fueron ellos
los que te trajeron otra vez
en el cuerpo del recuerdo
y te quedaste rumiante,
existente en todos los tamaños
abarcados por mi mente.

No fuimos tiempo
y nos tropezamos en él.
El polvo flaco
y desparramado de la muerte
me indicó el descenso a los infiernos
de los dioses somnolientos de dolor.


Ahora estoy de paso
en esta agónica melodía
de acordes espesos .
Mi oído no mira espejos
ni luces sonoras
y mis ojos no oyen la salida celestial.

Es otro día
y mis recuerdos siguen descalzos.


domingo, 17 de octubre de 2010

V

Aquella tarde de domingo veinte
Supimos de nuestra despedida.
La última melodía sonaba lejos,
húmeda..
Y la poesía del verso libre
volaba con vos .
Quedé sola en este Laberinto
Obsceno
Sin asilo para mis huesos
desnudos.

sábado, 14 de agosto de 2010

IV


Nos expulsaron los recuerdos

desteñidos,

arrugados,

desvestidos.

Y logramos arrebatarles la forma

y doblegarlos.

Y fuimos felices sin querer

hasta que un ángel pasó

y te fuiste sin mi.
III


Amordazada mi angustia

siento el filo del dolor diseminar

y cortar vena tras vena

Y desparramar sangre

en un cuerpo solo,

abandonado.

Ella me falta

Y yo extraño.

sábado, 24 de julio de 2010

II


Allí estás,

despertando a tus ninfas

en el horizonte partido

en el momento preciso en que

la tarde despereza

su aliento a hierba .

Y estás allí

Tan lejos . . .

Faltándome a la hora de vestir

las siestas.

jueves, 22 de julio de 2010

I

Morfeo eligió su preferida

y ella partió hacia su morada

secundada por duendes y hechiceras.

Ese domingo veinte

de seis menos cuarto de la tarde

su extraviado cuerpo vistió hilos dorados.


Un trueno desnudó su voz.


Su nombre se expandió en

porciones de silencios.

Vos


Te acomodaste en la palma de mi mano
y viajaste hacia el río infinito de tus auroras.

sábado, 1 de mayo de 2010

Ellas

Ni Adán
ni Eva.

Ni Hansel y Grettel.

Sin tetas de mamar
ni animal furioso.

En el océano del dolor.

Asiladas en una isla
escuálida.

Sin algo de todo
y un poco de nada.

Sobrevivientes.

miércoles, 17 de marzo de 2010

LA SRA. FANI

Dedicado a mi hermana Susana, que la quiero tanto!
Quiero excavar
mi piel
hasta calar
mi hueso
ileso
en delirante
forcejeo inconsciente.


Ese día gris, de lágrima suelta, pidió una pinza al vecino del segundo piso y la Sra Fani abrió su fina y pálida piel hasta encontrar el hueso de su pierna derecha. No había sangre en su cuerpo de extrema blancura. Así es que cuando confirmó que su hueso estaba allí, donde debía estar, se vistió y salió de citas.

La Sra. Fani siente que su anatomía le juega a escondidas, que sus extremidades se sueltan en singular caída y se deslizan con prisa hasta encontrar encajes ardientes, sin dirección. Por eso se moviliza hasta quedar exhausta en ese cuerpo grosero que la domina.

Un día de otoño, ensayó un juego de efectos y descubrió que su piel lo cubría todo. Por eso se la sacó y dejó expuesta su carne caliente. Expuesto su órgano urgente y ardiente. Expuesta su anatomía incompleta y sensible.

Desde entonces, la Sra Fani, anda por el mundo en carne viva, simulando su humanidad doliente. Eso sí, espera algún día entender su cuerpo cifrado.
La Sra Fani, también comprende que otros seres no sean moradores de su dolor; no pretende romper diálogos umbilicales.

Sólo espera paciente una luna de verano.

sábado, 6 de febrero de 2010

CASI AL FINAL

En Octubre

Tu voz
se desnuda
boca arriba en mi oído
y me muestra
la herida sangrante,
el golpe cóncavo
del dolor extremo
que se expande en el territorio marcado
de tu cuerpo .

Tu voz coraje presume en suicidio
Estallar
Atravesar la prueba.

Tu voz
y vos
sin tu voz
¡Cómo cantar canciones
en este tiempo de duras /amarguras!
¡Como no escuchar a Gretel
y Hansel
que gritan como animales furiosos
desde la infancia que ya no está!
y la tía y la abuela
y la rabia y el dolor.


No me diga Voz
que ya no va a estar ahí
no me hable así,
Voz